Cartas
¿Mano blanda o mano dura?
Cuando la historia realice una relectura del mundo filantrópico de la primera década del siglo XXI, sospecho que nos definirá de maneras básicas. Registrará que durante ese tiempo, la filantropía creció en tamaño, servicios y monitoreo. De los tres, creo que el cambio más dramático habrá sido el crecimiento en monitoreo.
Si bien el llamado de Rick Cohen a la rendición de cuentas es adecuado, no es algo nuevo, en realidad siempre ha estado presente. E incluso es más crítico a medida que buscamos ganar la confianza de una nueva generación de potenciales filántropos.









