Opinion
Distribuir, una vez más
Siempre que hay un declive económico, o siempre que un problema importante atrae la atención de una masa crítica de personas, se implora al mundo de las fundaciones que hagan algo al respecto. Es el caso actual cuando nos enfrentamos a una crisis económica -la más profunda y prolongada desde la década de 1930- y lo mismo ha sido antes, por ejemplo, cuando debimos lidiar con el sida o el cambio climático.











