Opinión
El cielo no se está desmoronando…
A todos les encanta quejarse de una crisis, en este caso una crisis económica. Las palabras debacle y tsunami se utilizan frecuentemente para describir la situación actual. Somos proclives a tomar la situación más desesperada que enfrenta alguna ONG conocida y extrapolarla de lo particular a lo general. Por lo tanto, causa alivio, por no decir algo de desilusión, cuando la información no confirma el pesimismo.











