
Transporte público sostenible para todos
Fundado en el año 2001, con una inversión inicial de la Fundación Shell, EMBARQ (el Centro para el Transporte Sostenible del Instituto Mundial de Recursos) intenta catalizar soluciones sostenibles, con un enfoque medioambiental y financiero, para la contaminación, la congestión del tránsito y otros problemas vinculados con el transporte en ciudades de países en desarrollo. Después de siete años de operación, ya ha establecido recursos desde USD 16 millones a USD 886 millones en proyectos que han proporcionado transporte público de alta calidad y económicamente accesible en algunas de las ciudades más grandes del mundo en desarrollo. A principios del año 2010, EMBARQ tuvo el apoyo de tres importantes fundaciones: la Fundación Shell, la Fundación Caterpillar y Filantropías Bloomberg, cada una de las cuales dio un apoyo multimillonario en dólares y a lo largo de varios años.
El punto de vista de EMBARQ era idealista y bravío: un mundo donde el transporte económicamente accesible, sano y sostenible ambientalmente esté disponible para todos. Así fue que se comprometió con resultados mensurables por lo menos en tres grandes ciudades del mundo en desarrollo, en sus primeros cinco años. La primera alianza, lanzada casi inmediatamente, fue en Ciudad de México, luego siguió Porto Alegre en Brasil, Shangai, Estambul, y muchas otras. La idea fue que el éxito generaría el interés de otras ciudades que enfrentan desafíos similares.
¿Qué ocurre cuando EMBARQ tiene éxito?
Tres proyectos de un sistema integrado de transporte (BRT) que son Metrobus de Ciudad de México, Macrobus de Guadalajara y Metrobus de Estambul representan la mayor parte de los USD 886 millones invertidos a la fecha.
En México, la idea de transporte urbano sostenible definitivamente ha prendido. El sistema Metrobus de Ciudad de México transporta más de 420.000 pasajeros por día, con el ahorro de 80.000 toneladas de CO2 por año, una reducción del 30 por ciento en el tiempo de viajes y evitando la pérdida de 7.700 días de trabajo por enfermedades producidas por la contaminación del aire. En un experimento similar en Guadalajara, la mayoría de las grandes ciudades han anunciado planes, o buscan apoyo financiero, para una o más iniciativas, ya sea con EMBARQ y sus aliados locales, o con otros aliados como FONADIN, un banco mexicano de infraestructura, el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo. EMBARQ estima que sólo en México, unas 34 ciudades podrían tener rutas BRT que se extiendan 1.834 kilómetros. La reducción potencial de CO2 sería entre 25 y 40 millones por año.
En Estambul, el transporte BRT que cruza el Bósforo reduce a la mitad el tiempo de viaje de sus usuarios, aunque la congestión en el puente a veces es tan severa que la senda terrestre BRT ahorra mucho más que eso. El ahorro de CO2 se estima en 100.000 toneladas por año y las reducciones de contaminantes del aire son similares en magnitud a los logros en México. Ciudades turcas como Antalya y Izmit están interesadas en la opción BRT y en otras opciones de movilidad sostenible, lo que nuevamente sugiere el efecto de la demostración del éxito en un ciudad icónica como Estambul.
Cómo EMBARQ ayuda en el enfoque del problema
El diagnóstico de EMBARQ de los problemas de transporte en las ciudades se reduce en términos bien básicos a un fracaso del mercado clásico. Los incentivos individuales de los decisores, elaboradores de soluciones y financistas llevaban a un transporte subóptimo y con el motor de los recursos naturales. La calidad del servicio era mala, la calidad del aire sufría cada vez más, las emisiones de gases de efecto invernadero subían rápidamente, la congestión del tránsito era cada vez peor y las colisiones y lesiones personales eran inaceptablemente altas.
EMBARQ actúa como un agente honesto entre los decisores del gobierno, los inversores y los proveedores de transporte urbano. Combina su independencia, conocimientos técnicos multidimensionales y registro de proyectos de alto impacto para crear una demanda de soluciones de transporte sostenible que integren desarrollo urbano y económico, calidad del aire, cambio climático, salud, seguridad y consideraciones de movilidad. EMBARQ también puede financiar algunos elementos de un proyecto en sus etapas más tempranas, para estructurar correctamente el proyecto y para probar su valor para la ciudad. Dado que con frecuencia recomienda alternativas nuevas o de riesgo, la confianza generada significa que es extremadamente valiosa.
El tesón y la tolerancia son igualmente importantes para los proyectos exitosos, en especial los grandes. Las cosas pueden fallar en cualquier parte en el ciclo de un proyecto complicado como un BRT. EMBARQ y sus centros afiliados tienen suficiente capital operativo para ser fieles a un proyecto y con frecuencia tienen mucha más experiencia que las órbitas municipales en planificación, implementación y operaciones pioneras de un primer corredor BRT.
Reconciliar las demandas de diferentes aliados
Los sistemas BRT ofrecen una variedad de beneficios con respecto a otras formas de transporte: instalación más rápida y flexible, menor inversión de capital, y menor costo por viaje de pasajeros. El concepto ha sido probado durante mucho tiempo en ciudades como Curitiba, Brasil, y Bogotá en Colombia. Pero la adopción de la idea ha sido limitada. La experiencia de EMBARQ sugiere dos razones posibles para esto.
Un problema que EMBARQ enfrentó muy temprano fue la dificultad de producir resultados mensurables de proyectos que involucraban competencia e intereses poderosos. Las comunas y ayuntamientos son aliados difíciles. Los alcaldes y sus gabinetes deben responder ante muchas partes interesadas, y las ONG, incluso aquellas que vienen con unos pocos millones de dólares, son pocas en la lista. En el mejor de los casos, EMBARQ y sus centros locales han desarrollado alianzas donde reina cierta suspicacia con los líderes comunales.
En respuesta, EMBARQ diseñó un enfoque de cartera para medir el desempeño de indicadores y resultados. En vez de tratar de implementar un proyecto específico en una ciudad específica y dentro de un período fijo de tiempo (lo que hubiera sido imposible), los administradores asumieron la responsabilidad de lograr metas en toda la red. Este enfoque funcionó: EMBARQ pudo implementar sus indicadores de desempeño clave y hubo resultados mucho antes de los plazos, y con menos financiamiento de lo previsto.
Acceso a las finanzas
Un segundo elemento incierto es la disponibilidad y el costo del capital. Las comunas y los concesionarios privados a menudo generan una altísima deuda anual por servicios en sus proyectos BRT; en otros casos, no construyen hasta reunir todo el capital sin pedir prestado, como fue el caso del primer corredor Metrobus en Ciudad de México. Los proyectos EMBARQ en Porto Alegre, Brasil, y en Querétaro, México, estuvieron bien estructurados con riesgos gestionables, pero el financiamiento demoró en venir o no estuvo disponible.
Lo que falta del ecosistema de movilidad sostenible es una entidad cuyo papel sea reunir fondos dedicados a financiar una nueva clase de inversión: movilidad urbana sostenible, y recurrir a la comunidad de inversiones a largo plazo y de tasa fija, como los fondos de pensiones.
La disyuntiva de traer, o no traer, financiamiento internacional a su proyecto y si cobrar una tarifa por hacerlo ha ocupado a EMBARQ a lo largo del último año. La investigación de mercado preliminar sugiere que las dos son posibles, pero un servicio de financiamiento con honorarios sería confuso para clientes y aliados de EMBARQ, y sería difícil de gestionar en el terreno de sus servicios basados en las donaciones.
Coherente con la naturaleza estratégica y de largo plazo de su alianza como cofundadores, EMBARQ y la Fundación Shell han decidido explorar la creación de un grupo de financiamiento de proyectos de movilidad sostenible, que podría servir tanto a EMBARQ como a sus afiliados locales, y también a otros clientes. La nueva entidad apuntará a que los futuros donantes para proyectos se sientan cómodos con la idea de nuevas formas de financiamiento internacional –aparte del financiamiento bancario para el desarrollo multilateral tradicional, que tiene sus límites– y al mismo tiempo introducir la comunidad financiera a BRT como una nueva clase de inversión.
¿Qué hemos aprendido acerca del transporte urbano sostenible?
Los proyectos de transporte urbano sostenible exigen liderazgo poderoso, buenas destrezas de gestión de proyectos, y conocimientos técnicos sumamente especializados. Y dinero. Por lo menos uno de estos factores está típicamente ausente en los mercados en los EMBARQ trabaja. EMBARQ ha demostrado que es posible que una entidad externa actúe como catalizador, ponga en línea intereses con un gobierno municipal, y mantenga el impulso a través de un proceso largo, complejo y políticamente precario.
El efecto catalítico parece ser mayor cuanto más elevadas son las esferas donde EMBARQ y sus centros locales tienen influencia. El enmarcamiento de oportunidades de proyectos en la etapa más temprana de un proyecto, por ejemplo, ahorra tiempo y dinero junto con el resto del ciclo de vida del proyecto asegurando que los aliados trabajen todos hacia el mismo objetivo, identificando los puntos de decisión más críticos, y construyendo revisiones periódicas para control del valor. Los talleres de enmarcamiento también sirven como ejercicio de construcción de equipos para los aliados nucleares en el proyecto.
El efecto de la demostración es vital: el éxito en Ciudad de México, Estambul y otras partes atrae la atención de nuevos aliados y nuevos inversores o donantes. Conferencias, talleres de capacitación, videos, sitios Web y otros materiales ayudan a transmitir el mensaje y aumentar la confianza en las soluciones de movilidad sostenible.
La planificación y gestión del proyecto y la asistencia técnica que EMBARQ aporta a la alianza aumentan la posibilidad de éxitos y hacen que el proyecto sea más realizable en términos bancarios. Hay una clase de inversiones nueva y grande –BRT– que se beneficiaría de la participación de inversores internacionales privados y produciría resultados de triple impacto que muchos inversores socialmente responsables han estado buscando, pero en una mayor escala que hasta el momento.
Nancy Kete fue Directora Ejecutiva de EMBARQ desde 2001 mayo de 2010. Correo electrónico nkete@mac.com
Para obtener más información
www.embarq.org


