Alianza con un movimiento social como estrategia para el avance
Oscar Fergutz

Alianza con un movimiento social como estrategia para el avance

Oscar Fergutz
1 July 2010
Alliance Español

Para millones de personas, reciclar residuos de la calle representa la opción última y desesperada para sobrevivir de un trabajo y no de la limosna. Los recicladores se ganan la vida a partir de la basura que hace la gente, y a menudo ellos mismos son vistos como basura, socialmente excluidos y sufren explotación económica. No obstante ello, paradójicamente, hacen una gran contribución a nuestras sociedades. Si el mundo ha de moverse hacia un modelo sostenible de desarrollo, reciclar los residuos se transformará en uno de sus pilares críticos. Apoyar el desarrollo de organizaciones de recicladores de residuos presenta entonces una gran oportunidad para luchar contra la pobreza y mejorar las vidas de un grupo importante y cada vez más grande de trabajadores.

WastepickersEl potencial para el cambio social

El movimiento nacional de recicladores MNCR de Brasil se estableció formalmente en el año 2001 con base en tres principios:  erradicación de los tiraderos de basura y el trabajo infantil dentro de éstos, pago por los servicios de los recicladores, e inversión en el desarrollo de sus empresas. Además de representar a sus miembros y llevar a cabo actividades de promoción, el MNCR también organiza agrupaciones productivas locales. Éstas comparten asistencia técnica y servicios, y crean salidas comerciales conjuntas para los materiales reciclables, de esa manera reducen costos, aumentan la productividad y se obtienen mejores precios al vender directamente a la industria. Estas agrupaciones también interactúan con autoridades locales para tener el acceso a servicios sociales básicos para los miembros y sus familias. PIC 45 Waste pickers 1 near here

Aunque abarca más de 400 asociaciones y cooperativas, el MNCR engloba sólo a un poco más del 5 por ciento de la población total de recicladores de basura en Brasil, que se estima en 800 mil. En terrenos más amplios, los estudios indican que menos del 10 por ciento de los recicladores de basura en América Latina están organizados en cooperativas u otras formas de asociación. Trabajar con el movimiento de recicladores de basura para aumentar la proporción de los trabajadores organizados y fortalecer sus organizaciones representa así una oportunidad mayúscula para lograr cambio social a gran escala en la población de los más pobres.

Los desafíos de trabajar con un movimiento social

Viendo el potencial de este movimiento emergente para buscar soluciones a la pobreza, en el año 2003 AVINA estableció su iniciativa de Solidaridad en el Reciclado Sostenible. Con un potencial enorme, pero hubo desafíos y dificultades.

Apoyar a un movimiento social es muy diferente a financiar un proyecto o a una ONG. Los movimientos sociales son mucho más dinámicos e implican mucha más tensión y diversidad de líderes y estilos de liderazgo. Pronto nos dimos cuenta que la disposición para asumir riesgos es fundamental en el desarrollo de este tipo de estrategia: sin riesgos no habrá innovación. Igualmente importante es la flexibilidad: mediante la adaptación de procedimientos internos a la dinámica del cambio social y la inversión en áreas o iniciativas que otras organizaciones no invierten, como promoción, cabildeo, construcción de diálogo y redes, nuevos modelos de empresas, capital semilla o capital emprendedor, AVINA puede hacer uso óptimo de sus recursos al tiempo que posibilita que emerjan nuevas sendas y soluciones.

Al mismo tiempo, es importante mantener la focalización. La naturaleza dinámica del proceso significa que se debe establecer un difícil balance entre adherir a un punto de vista demasiado rígido de conceptos, y la pérdida de perspectiva de las metas subyacentes. Finalmente, resultó crítico desarrollar relaciones basadas en la confianza y el respeto mutuo, que reconozcan las diferentes fortalezas que cada aliado aporta a la mesa para avanzar hacia el objetivo común.

El papel de AVINA

Hubo enorme potencial para escalar el impacto del movimiento, pero faltaron los medios para hacerlo sin contar con apoyos específicos. Para responder efectivamente, los papeles clave de AVINA han incluido la promoción del diálogo entre los diversos actores y sectores, impulsar la construcción de agendas de acción comunes, invertir y desarrollar nuevos recursos, construir puentes y alianzas con actores globales, y promover conocimiento compartido para respaldar el aprendizaje y la innovación.

Como producto mismo del ámbito empresarial, AVINA siempre ha creído en la construcción de puentes, en especial entre el sector social y el sector privado. Como Luiz Henrique da Silva, uno de los recicladores involucrados, dijo: “AVINA nos ayudó a comprender la forma que las compañías nos consideran, a nosotros y a nuestro trabajo...   también nos ayudó a ingresar a sus oficinas, sentarnos en una mesa de negociaciones y discutir nuestro futuro, como aliados”.

AVINA valoró que el empoderamiento de los recicladores de residuos, y la creación de condiciones para que ellos ocupen el papel principal en el proceso de llevar las discusiones a áreas como la industria y la economía, son la única vía para crear cambio duradero y escalable.

Nuevo impulso

En marzo de 2008, junto con otras organizaciones, AVINA apoyó al 1º Congreso Mundial de Recicladores de Residuos.  Auspiciado por la Red Latinoamericana de Recicladores de Residuos, el evento tuvo lugar en Bogotá, Colombia, y reunió representantes de recicladores de 32 países. Esto dio al tema una perspectiva global y ayudó a compartir lecciones y experiencias a través de los continentes.

También dio mayor visibilidad, atrayendo a nuevos aliados clave.  En octubre de 2008, AVINA y la Fundación Bill & Melinda Gates establecieron una alianza de co-financiamiento de cinco años, de un monto de USD 5 millones, para ayudar al desarrollo de tres estrategias principales:

  • Promover la red misma, a través de la creación de un equipo de secretaría y de fondos para el intercambio de conocimiento, apoyo a movimientos nacionales e innovación.
  • Fortalecer el movimiento brasileño como un modelo organizacional y económico para la región.
  • Desarrollar e implementar métodos de pago por los servicios prestados por los recicladores de residuos a la sociedad, incluyendo la innovación vinculada a los mercados sostenibles emergentes.

También en 2008, AVINA y el MNCR firmaron un convenio de USD 7,9 millones con el BID/FOMIN, la organización ICCO, Coca-Cola y el gobierno de Brasil para el Programa de Integración Socioeconómica de Recicladores de Residuos, llamado Cata Ação. Los aliados trabajarán para el desarrollo de las cooperativas de recicladores y sus comunidades en cinco ciudades de Brasil durante los próximos cuatro años. AVINA y el BID también están diseñando una plataforma para conectar sus esfuerzos en este campo en la región y también para coordinar con otros aliados.

Medición del impacto

Una de las preguntas no respondidas se vincula con la medición de impacto. La inversión del gobierno brasileño a través del BNDES (Banco Nacional para el Desarrollo Económico y Social) y el Banco do Brasil, o el desarrollo de carritos eléctricos para que el trabajo de los recicladores sea menos duro parecen ser prueba fehaciente de que las cosas han cambiado. Los números crecientes de municipalidades que formulan programas y políticas de gestión de los residuos junto con los recicladores parece ser otro buen indicador. Pero cientos de personas despedidas de sus trabajos en otros sectores recurren a recolectar residuos, y esto hace que la situación sea extendida e informal, y medir cuántas vidas están afectadas por nuestros esfuerzos e inversión es una meta con enormes desafíos.

Oscar Fergutz es funcionario de programas en la Fundación AVINA. Correo electrónico Oscar.Fergutz@avina.net

Para obtener más información
www.avina.net

  • Los municipios en el tercer mundo gastan entre 30 y 50 por ciento de su presupuesto operativo en la gestión de residuos, aunque sólo recolectan entre el 50 y 80 por ciento de los desperdicios.
  • Los recicladores de residuos llegan a un número estimado de 160.000 trabajadores informales en Chile y aproximadamente 100.000 en Argentina. Sólo Buenos Aires entierra unas 15.000 toneladas de residuos cada día.
  • En Brasil, unos 800.000 trabajadores sobreviven o complementan sus ingresos recolectando y vendiendo materiales reciclables, según estimaciones del MNCR (Movimento Nacional dos Catadores de Materiais Recicláveis).
  • Se estima que, teniendo en cuenta sólo tres localidades cerca de México DF, el negocio de la recolección informal genera anualmente unos USD 14 millones.
  • El sector de reciclado en Brasil genera más de 8 millones de reales por año y se está expandiendo. Brasil tiene el récord mundial en el reciclado de latas de aluminio y es el líder en el reciclado de envases fabricados con el polímero PET.

Solidaridad en el reciclado sostenible

Ésta es la iniciativa regional a través de la cual la Fundación AVINA trabaja en esta área en los países donde opera. Junto con los recicladores y otros aliados estratégicos, trabaja para la inclusión de millones de estos trabajadores del reciclaje en una gestión sostenible de los residuos. Esta visión incluye:

  • organizaciones fortalecidas de recicladores
  • redes nacionales e internacionales expandidas
  • integración de los recicladores en la cadena de valor de la industria del reciclaje 
  • inclusión de los recicladores en los sWaste_pickersistemas de gestión de los residuos públicos
  • participación de los recicladores en nuevos mercados verdes
  • políticas públicas inclusivas


AVINA también apoya a los recicladores en la construcción de una visión para el futuro y en la presentación y validación de sus propuestas para una amplia gama de audiencias. La fundación ha invertido aproximadamente USD 3,2 millones desde 2003.

Roberto Laureano da Rocha ha estado trabajando como reciclador de residuos durante los últimos 20 años, desde que tenía 16 años. Ahora es miembro del comité nacional de MNCR.